6 Cosas que aprendes de tu perro



Hace unas semanas estaba paseando con una amiga por la Barceloneta cuando la conversación, no se muy bien por qué, derivó en "la familia". Y después, tampoco recuerdo por qué, en los miembros caninos de la misma. Y empezamos a hablar de un montón de cosas que habíamos aprendido de nuestra familia perruna, y nos pusimos un poco nostálgicas, para qué negarlo. Llegamos a la concusión de que, si algún día tuviéramos hijos, procuraríamos que uno de sus mejores amigos también fuera un perro

Luego, al llegar a casa, me puse a pensar en en nuestra conversación y en la cantidad de cosas que aprende una persona a muy temprana edad cuando comparte su vida con un perro, y esta fue a la conclusión a la que llegué:


1. El sentido de la lealtad 

A tu perro no le importa si eres guapo, feo, gordo, listo o vizco. Él te quiere por lo que eres y punto. Apostaría a que muchísimas personas son capaces de recordar el primer contacto con esta sensación al lado de su perro. Hay tres cosas que un perro te muestra en su estado más puro: la lealtad, el perdón y la admiración. Él, por su condición de perro, no alberga rencores ni prejuicios, él te ve a través de sus ojos tal cual eres, sin dobleces. Es imposible aparentar ante tu perro ser algo que no eres. Y sin embargo, él te quiere a ti. Sin condiciones. 

2. Jugar 

Por algún motivo que no logro comprender, los humanos adultos dejan de jugar. Un perro, por anciano que sea, incluso en su último aliento, seguirá encontrando tiempo para jugar. Y lo mejor es que ese tiempo de juego es contigo. Un perro es un compañero de juegos increíble cuando eres niño, y un estimulador increíble de tu niño interior cuando te haces mayor. 

3. La amistad 

Son la representación viva de la amistad, así de claro. Acompañar, apoyar y escuchar. Eso es lo que hace un amigo del alma, y eso es lo que hacen ellos. No hay más. 

 4. Animales 

En este mundo de mentira donde cambiamos árboles por edificios y oxigeno por wifi, para muchos el primer contacto con el reino de los animales (mas allá del humano) es su perro. A través de los años te alucina descubrir lo inteligentes que son en realidad, cómo pelean por defenderte, cómo reaccionan a ciertos estímulos, echan de menos, tienen miedo, se ponen contentos, te agradecen, se enfadan, se ponen ansiosos, saben que las cosas no andan bien... y todo ello te da una perspectiva diferente sobre los animales y dejas de subestimarlos. 

 5. Vivir el presente

Ellos, por su naturaleza, viven el presente y no se lamentan por lo que hicieron mal en el pasado o se preocupan por lo que pasará en el futuro. Eso nos conecta con nuestra esencia y nos ayuda a vivir el día a día sin cargar pesadas mochilas, concentrándonos en el ahora. 

 6. La pérdida 

Bart Simpson dijo una vez que "ningún niño debería sobrevivir a su mascota". Inevitablemente, la esperanza de vida de los perros es de no más de 20 años, por lo que much@s han tenido que ver envejecer a su perro, y finalmente morir. 

 Para muchos es la primera vez que se enfrentan a este sentimiento tan abrstracto de lo que significa la muerte. 

 Morir = No volver 

Esta idea tan sencilla pero tan difícil de asimilar te cambia algo por dentro y empiezas a asumir ese nuevo concepto de "la pérdida", lo que de algún modo te prepara para algo que, por ley de vida, vivirás más adelante. 

Antes de dormir estuve pensando un rato en Ron, el perro que marcó una parte de mi vida, y en Rudi, el perro junto al que creció mi amiga. Ron y Rudi ya están muertos. No me cabe duda de que si ese día nos oyeron hablar de ellos desde su limbo perruno se dieron cuenta de lo vivos que están en realidad, y de lo agradecidas que estamos de todo lo que nos enseñaron.

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